El Gran Premio de México representa una de las pruebas más singulares y demandantes de la temporada de Fórmula 1. Situado a poco menos de 2.300 metros de altura en la Ciudad de México, el circuito impone a los pilotos trabajar con menos densidad de aire y gestionar el posible sobrecalentamiento de los motores.

Para Franco Colapinto, la pista mexicana se presenta como un terreno de adrenalina y crecimiento. La larga recta principal, que supera los 1,2 kilómetros, permite alcanzar velocidades que se elevan por encima de los 350 km/h antes de frenar para encarar la primera curva.

El sector más complejo del trazado se concentra en las curvas en laberinto de las “eses” y en el histórico área del Foro Sol, un estadio montado sobre antiguas instalaciones deportivas donde miles de aficionados se aglomeran junto al asfalto, generando una atmósfera contundente.

El circuito nació en 1959 dentro del parque Magdalena Mixhuca y, en 1973, recibió su nombre en honor a los pilotos argentinos Ricardo y Pedro Rodríguez. En 2015, para su regreso al calendario tras un periodo sin carreras, el trazado fue sometido a una remodelación bajo la dirección de Hermann Tilke, que modificó la famosa curva Peraltada para guiar a los monoplazas directamente hacia el anfiteatro del Foro Sol.

En cuanto a los récords históricos de la pista, Max Verstappen es el más exitoso con cinco victorias. Por su parte, la marca de vuelta más rápida en un Gran Premio oficial pertenece a Valtteri Bottas, que en 2021 cronometró 1m17s774.

Para Colapinto, la cita en la capital mexicana no solo representa una prueba técnica de altura, sino también un examen de madurez tras la escalada acelerada que viene teniendo en la Fórmula 1. En 2024, pilotando para Williams, partió 16º y logró remontar hasta 12º en la carrera. En 2025, disputó la fecha con Alpine, iniciando desde la 20ª posición y finalizando 16º tras una clasificación difícil.

Durante la prueba, el piloto argentino sufrió un toque y un trompo en la primera curva inicial tras un contacto con Lance Stroll, pero logró recomponerse y completar las 71 vueltas con una estrategia de una sola parada, finalizando justo por detrás de su compañero Pierre Gasly.

Más allá del resultado, Colapinto adelantó que estará atento al comportamiento del coche en altura y a cómo se desempeña el auto durante el fin de semana, convencido de que puede ser una ventana favorable para su progreso. “Con ganas de salir a pista. Puede ser un buen finde. Hay que ver cómo anda el auto en altura”, expresó el piloto tras la previa del evento.