Roy Makaay, uno de los goleadores más destacados del siglo, dejó la marca de su fútbol en Argentina a través de vínculos que se forjaron a lo largo de su carrera. El neerlandés acumuló 316 goles en 657 partidos y obtuvo la Bota de Oro en 2003. En Deportivo La Coruña formó parte de un equipo histórico que conquistó el título de Liga en la temporada 1999/2000. Entre él y Lionel Scaloni hubo un capítulo de 108 encuentros disputados (60 victorias, 19 empates y 29 derrotas); el entrenador de la Selección, hoy, habría contado con la presencia de Makaay en dos ocasiones. Makaay destacó la relevancia de aquella etapa y, con humor, recordó la frase que resume su relación: “probablemente él diría lo mismo de mí”.

En aquella época compartieron vestuario Scaloni y Makaay y, además, el delantero subrayó la intensidad y la versatilidad de su entonces compañero, capaz de desempeñarse como mediocampista derecho o lateral derecho. También apuntó que Scaloni era “un jugador muy argentino, de gran ética de trabajo” y que su trayectoria en el fútbol español dejó una huella perdurable.

Además de Scaloni y Demichelis, Makaay convivió con otros argentinos en La Coruña y Tenerife: Aldo Duscher, José Turu Flores y Gabriel Schürrer en el conjunto gallego; Pablo Paz y Federico Lussenhoff, en Tenerife. Sobre el devenir de Scaloni en la Argentina, el neerlandés felicitó los logros del entrenador y de la Selección, destacando dos Copas América y dos finales de Mundiales, con un título y una derrota, que muestran la dimensión de su ciclo.

El exentrenador del Feyenoord recordó sus primeros años fuera de Alemania y, antes de unirse al staff del Bayern Múnich, trabajó en las inferiores del club holandés. En ese marco, reveló una anécdota clave sobre Marcos Senesi: Scaloni se acercó a Feyenoord para tentar al defensor a representar a Argentina, ya que también tenía la opción de jugar para Italia. Makaay comentó que, en aquel momento, Scaloni consultó al respecto cuando era entrenador asistente en Feyenoord y que sabían que Senesi estaba en la mira para los Juegos Olímpicos. La idea era que la relación de Scaloni con Makaay pudiera ser un factor favorable para convencer al jugador. Según Makaay, Senesi terminó integrando la plantilla argentina, cumpliendo así el objetivo de la operación.

En síntesis, la entrevista ofrece una mirada cercana sobre la relación entre Makaay y figuras clave del actual cuerpo técnico argentino, además de la comprensión de cómo se gestó la llegada de Senesi a la Albiceleste, con el respaldo de viejos vínculos y gestos de apoyo mutuo en el fútbol europeo.