Según lo informado por La Nación, la jornada futbolera se vio marcada por varias novedades, entre ellas disputas entre Claudio Tapia, River y Estudiantes y la aprobación de un nuevo formato para los campeonatos de Primera División a partir de 2027. En ese contexto, se anunció la llegada del VAR semiautomático, una herramienta destinada a reducir tiempos y aumentar la precisión en las jugadas de fuera de juego.
En una reunión celebrada en Puerto Madero, Federico Beligoy, titular de la Dirección Nacional de Arbitraje de la AFA, explicó a los principales dirigentes de los clubes el funcionamiento y la planificación de implementación de la tecnología. Aunque ya había sido anunciada en etapas de evaluación, ahora quedó formalmente confirmada.
La prueba oficial inaugural está programada para la final del Torneo Clausura, fijada para el 12 de diciembre, con la meta de que, durante la segunda mitad de 2027, el sistema esté disponible en todos los estadios de Primera.
A diferencia del VAR vigente, que exige la acción manual de trazar líneas y delimitar partes del cuerpo, el nuevo sistema reconstruye automáticamente la posición de los jugadores a partir de cámaras que los siguen en tiempo real. Sólo se emplean las zonas permitidas por reglamento para validar un remate gol: cabeza, torso y piernas.
Un componente adicional es que la pelota lleva un sensor interno que identifica el instante exacto del contacto del jugador que da el pase. Al cruzar ese dato con las imágenes captadas, el sistema determina dónde se ubicaba cada futbolista en ese momento.
El resultado llega al VAR en segundos para su revisión y aprobación. Por eso se define como semiautomático: realiza el cálculo, pero la decisión final sigue estando en manos de los árbitros, especialmente en situaciones que requieren interpretación, como si un jugador participa activamente o interfiere en la visión del arquero.
Un ejemplo conocido para quienes siguen las ligas europeas es el episodio del debut de Argentina frente a Arabia Saudita, cuando Lautaro Martínez recibió un pase y convirtió, pero dos goles fueron anulados por offside. En una de esas jugadas, la reconstrucción mostró una leve posición adelantada: un hombro por delante del último defensor, una diferencia difícil de percibir a simple vista.
Estas situaciones ilustran una de las ventajas clave del propio cambio. Con el VAR actual, el operador debía interpretar varias variables de forma manual; con el sistema semiautomático, la automatización de la posición aporta mayor claridad y rapidez al veredicto final.




