Bikinis Mumbai, firma creadora de la marca MMBI, ingresó en concurso preventivo de acreedores, con el objetivo de preservar la continuidad del negocio y contener embargos sobre sus cuentas. La medida fue dictada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27, a cargo de la jueza Virginia Villarroel.
La empresa fue fundada a mediados de 2019 por Luciana Danduono y Matías Alfini en el barrio porteño de Villa del Parque. Sin experiencia previa en emprendimientos, los fundadores iniciaron la iniciativa con sus ahorros y una primera producción de 300 bikinis. En su relato público, destacan que esa cantidad derivó de una planificación arriesgada: “queríamos invertir todo y empezar con 100 bikinis, pero la primera tirada terminó siendo de 300 unidades”, cuentan. Con el tiempo, la marca fue creciendo gracias a una estrategia digital agresiva que les permitió construir una comunidad con más de 600.000 seguidores y sostener una red comercial que incluye un local propio en Villa del Parque, una sucursal en la avenida Córdoba y franquicias en Córdoba y Tucumán.
A nivel productivo, la compañía dio un giro importante: en 2018 ampliaron la oferta de talles de tres a seis, lo que las condujo a participar en la Ley Nacional de Talles en el Congreso de la Nación, invitadas por la diputada Cecilia Moreau, del Frente Renovador. En 2025, Mumbai inauguró una planta industrial de 1.000 metros cuadrados en la zona norte del conurbano bonaerense, diseñada para abarcar todo el proceso, desde el corte hasta el control de calidad. La reconversión productiva fue financiada mediante deuda bancaria y avales de Sociedades de Garantía Recíproca.
Según la presentación judicial, la situación económica de la pyme se deterioró desde el primer cuatrimestre de 2026. Los registros contables indican un activo de 2.276 millones de pesos, mayoritariamente compuesto por stock de mercadería e insumos valuados en 1.875 millones y maquinarias por 187 millones, frente a un pasivo de 3.066 millones. Desglosando la deuda, la firma reporta 1.717 millones en conceptos bancarios y financieros, adeudados a nueve entidades; 1.330 millones en obligaciones fiscales y previsionales, con ARCA como acreedor público principal; y 18 millones en pasivos laborales y contingencias. A estas cifras, la empresa añadió en su escrito judicial una estimación de deuda adicional, sin detallar sus componentes exactos.
La resolución del concurso preventivo apunta a resguardar la continuidad operativa de la marca y a contener eventuales embargos, permitiendo reevaluar la estructura financiera y buscar soluciones para la reconstitución del negocio.




