Carlos Sersale di Cerisano, quien ejerció como embajador argentino en el Reino Unido durante la gestión de Mauricio Macri, cuestionó las sanciones que el Gobierno aplica a las trabajadoras petroleras de las Islas Malvinas. En una entrevista concedida a Infobae para el ciclo A Las Nueve, el diplomático retomó una propuesta polémica: coordinar una presencia militar entre Argentina, Estados Unidos y Reino Unido en el archipiélago.
Con una trayectoria de 41 años en puestos multilaterales y bilaterales, Sersale di Cerisano afirmó que el debate habitual suele quedarse preso de emociones y de medidas sin una proyección diplomática clara sobre la cuestión de soberanía. En su visión, conviene distinguir entre el sentimiento legítimo y una estrategia orientada a negociar las posiciones de fondo.
Durante la charla con los periodistas Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, el ex embajador sostuvo que Argentina puede ir identificando temas que permitan avanzar en torno a la soberanía, sin exigir que la soberanía sea el objetivo final de toda negociación. Sobre las sanciones, indicó que pueden funcionar como instrumento negociador, pero advirtió que abrir demasiado el juego podría afectar otros sectores; por ello propuso evitar utopías retrospectivas y apostar por una estrategia integral.
Según su mirada, la disputa por Malvinas debe encararse de forma global, conectando la cuestión insular con el desarrollo de la Patagonia continental, la plataforma marina y los recursos energéticos nacionales, apoyándose en soft power y en una diplomacia profesional.
Entre las ideas que retomó están las propuestas formuladas entre 2018 y 2019 —con antecedentes en los años 90— para crear una zona conjunta en la que las secretarías de Energía de Argentina y del Reino Unido evaluaran proyectos en conjunto, lo que, según él, podría brindar mayor seguridad jurídica a inversiones hidrocarburíferas en la región. Argentina, recordó, tiene 18 licitaciones offshore en su zona económica exclusiva.
En ese marco, afirmó que la discusión sobre Malvinas requiere una estrategia integral que abarque todo el entorno en disputa y que se vea afectado por la ocupación británica. No se trata solo de Malvinas, argumentó, sino de un sistema que incluye las costas y la plataforma continental de la Patagonia.
Sersale di Cerisano enumeró áreas clave para ese enfoque, como política, infraestructura y logística, además de eliminar normas que dificulten la acción del país y de buscar mayor conectividad con las islas para ofrecer alternativas. También subrayó la necesidad de ampliar las herramientas disponibles para defender la soberanía mediante un marco de desarrollo regional y diplomacia profesional.




