En un marco político marcado por la derrota de Donald Trump en Estados Unidos y la inminente llegada del Papa León XIV, Axel Kicillof dio inicio a una nueva etapa en el Partido Justicialista (PJ) de la provincia con una reunión del Consejo partidario. Representantes de su sector y del kirchnerismo expresaron la intención de avanzar en un acuerdo para oficializar cargos y encarar con unidad los temas pendientes, entre ellos la definición de candidaturas y la organización del liderazgo del espacio.
Tras la sesión, que se desarrolló en la sede provincial de La Plata, se dispuso convocar al Congreso para el sábado 21, se designaron secretarías y se acordaron obras para la casona de Gaspar Campos en Vicente López, histórica vivienda de Perón. Además, el Consejo redactó un documento para reclamar a Cristina Kirchner la restitución de sus derechos civiles y políticos.
Kicillof subrayó que ante la actual coyuntura —“un escenario comprometido” para todos los sectores— es imprescindible buscar una alternativa para la Argentina, más aún cuando se advierte que cuatro años de Milei serían inviables para la nación. El gobernador estuvo rodeado por la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente de La Plata, Julio Alak, y el ministro Andrés Larroque.
La reunión del Consejo mostró un marco de menor fricción interna, producto de una cumbre previa entre Kicillof y Máximo Kirchner, en la que renovaron el acuerdo alcanzado en febrero: Kicillof sería el titular del PJ bonaerense y Máximo Kirchner encabezaría el Congreso del partido. En la Junta Electoral continuará al frente Leonardo Nardini, jefe comunal de Malvinas Argentinas.
En la jornada de la gobernación participaron también Magario, Mariano Cascallares, Federico Otermín y Facundo Tignanelli. Allí se iniciaron conversaciones para derogar la ley que restringe las reelecciones de intendentes —una prioridad para MDF, el espacio que agrupa a las organizaciones cercanas a Kicillof. El gobernador resaltó que, si bien la reelección nacional y provincial está restringida, hay países que la mantienen a nivel local, y por eso ven posible avanzar en esa vía.
Kicillof, que celebró el triunfo demócrata en Estados Unidos, hizo una lectura regional de la jornada: “va a influir en la región y en el tablero global”, vinculándolo con los resultados en Brasil y el contexto en Israel que condicionan la política internacional. Aunque evitó centrarse en lo electoral, la escena dejó en claro la intención de consolidar una alternativa frente al modelo vigente, priorizando la unidad del PJ y la búsqueda de respuestas para la ciudad y la provincia.




