Nvidia habría establecido una directriz para los proveedores que alquilan su capacidad de cómputo en la nube: al menos el 51% de esas ventas debe dirigirse a clientes que no sean chinos. La información, publicada por el Financial Times el 3 de noviembre, se sustenta en cinco personas con conocimiento de la cuestión. Hasta ahora, la compañía no había impuesto un límite semejante.
La instrucción, según el diario británico, no está formalizada por escrito y es transmitida de forma verbal por equipos de ventas y por las oficinas regionales a las firmas de computación en la nube y a los centros de datos que usan procesadores de IA de Nvidia. Estas entidades adquieren los chips y luego alquilan su potencia a otras empresas vía Internet.
El Seoul Economic Daily, que reprodujo el informe del FT, añadió que la regla rige para clientes a nivel mundial, no solamente para Asia; abarca únicamente contratos futuros, por lo que los alquileres vigentes no se verían afectados; y indica que Nvidia viene comunicándola desde hace meses.
El mecanismo busca cerrar un posible hueco en los controles de exportación de Estados Unidos: un chip puede no estar en China y, aun así, ser usado por una empresa china si esa firma alquila su potencia a distancia. El FT señaló que numerosas firmas chinas recurren a este canal para entrenar modelos de IA.
Un proveedor con sede en Singapur comentó al FT que resulta muy difícil asegurar suficientes clientes no chinos fuera de Estados Unidos; advirtió que una aplicación estricta de la norma podría dañar su negocio. El medio surcoreano añadió que varios centros de datos en el exterior ya buscan clientes de otros países.
La norma no prohibe atender a clientes chinos; establece, en cambio, un tope: ningún proveedor de nube puede depender de clientes chinos para más de la mitad de sus ventas de servicios.
Nvidia no confirmó la cifra del 51%. Según el Seoul Economic Daily, la empresa sostuvo que los centros de datos y las nubes creados con chips estadounidenses forman la base para competir globalmente con modelos y aplicaciones estadounidenses, y que la política del país alienta a todas las nubes a usar esa infraestructura.
La medida se suma a otras medidas de control. El 13 de julio, el FT, citado por Reuters, informó que Nvidia había reducido a menos de la mitad el número de clientes autorizados para comprar sus chips de IA en Asia. La firma creó una lista de compradores aprobados tras revisiones de cumplimiento más exhaustivas en Singapur, Malasia y Japón. Más de la mitad de los clientes anteriores —principalmente proveedores de nube enfocados en IA— no superó la primera revisión y, si podían corregir los problemas detectados, podía volver a presentarse. El personal de Nvidia visita los centros de datos, verifica contratos y entrevista a los usuarios finales, según Reuters.
Detrás de esa vigilancia hay un contexto regulatorio y legal que también se menciona en el reporte, asociado a un caso judicial en Estados Unidos surgido en marzo que involucró a un cofundador y a empleados de una firma vinculada al sector (sin detallar).




