Este fin de semana se cerrará el Torneo Clausura y, con ello, se pondrán en juego varias definiciones, entre ellas la del campeón de la Tabla Anual. En la pelea por ese título participan Boca Juniors, Argentinos Juniors y Rosario Central, que ocupan las tres posiciones de cabeza tras la continuidad de la campaña. El reglamento vigente establece que quien sume más puntos entre el Apertura y el Clausura se quedará con el trofeo anual.
De momento, Boca y Argentinos están al tope de la tabla con 60 unidades cada uno, y Rosario Central se mantiene un peldaño por debajo, con 59. Vélez Sarsfield, tras su empate con San Lorenzo, quedó fuera de la pelea por la Tabla Anual, pero aún tiene chances de clasificarse a la Libertadores por mérito propio, al igual que Independiente Rivadavia.
Boca Juniors llega en una posición favorable porque depende de sí mismo para quedarse con el título: si derrota a Defensa y Justicia, se coronará en la Tabla Anual. En caso de empatar, deberá esperar que Argentinos Juniors y Rosario Central no ganen sus respectivos encuentros. Si cae derrotado, necesitará que tanto el Bicho como el Canalla pierdan sus compromisos para mantener vivas las esperanzas. Además, la diferencia de goles funciona como un factor complementario: favorece a Boca frente a sus rivales en caso de empates en puntos.
Argentinos Juniors atraviesa una situación similar a la de Boca en cuanto al rendimiento, pero con una desventaja en la diferencia de gol. Para quedarse con la tabla, el equipo de la Paternal debe ganar y dependerá, luego, de lo que haga Boca. Si el choque culmina en empate, Argentinos necesitaría que Boca no gane y que Rosario Central tampoco obtenga la victoria.
Rosario Central es el más exigido de los tres. No tiene el control de su propio destino y su mejor opción es vencer a Estudiantes de Río Cuarto, ya descendido. Un empate lo dejaría esperando resultados adversos de Boca y/o Argentinos; y una derrota lo elimina de forma directa, sin importar lo que hagan sus rivales.




