Bitcoin (BTC) cotiza este 3 de noviembre en US$76.758, con un equivalente en pesos argentinos de ARS 128.570.346, según la billetera virtual Lemon. En comparación con la sesión anterior, el activo registra una variación positiva de 2,44%, y frente a la misma fecha de la semana pasada avanza 4,13%. Estas oscilaciones son parte de la volatilidad típica de las criptomonedas.
A nivel de valoración de mercado, la capitalización de BTC se sitúa en US$1.540.599.666.919, lo que mantiene a la criptomoneda como el activo digital de mayor peso dentro del ecosistema.
Bitcoin nació en 2009 como una propuesta para un dinero electrónico descentralizado, creado por una identidad pseudónima que responde al nombre de Satoshi Nakamoto. Su idea inicial fue permitir transacciones persona a persona sin la intermediación de bancos u otros intermediarios.
Con el paso del tiempo, la tecnología detrás de Bitcoin se globalizó y hoy millones de usuarios la emplean tanto como inversión como medio de pago en comercios físicos, tiendas en línea y plataformas digitales. Su adopción crece porque facilita transferencias rápidas, transfronterizas y sin restricciones horarias.
Para operar con BTC, cada usuario utiliza una “billetera digital”, que funciona como una cuenta para enviar y recibir fondos. A diferencia de sistemas tradicionales, las transferencias se realizan directamente entre pares, sin depender de entidades bancarias.
Todas las transacciones quedan registradas en la blockchain, un libro contable público y compartido que garantiza transparencia y evita duplicaciones o fraudes. Muchos especialistas destacan esta tecnología como una de las innovaciones más relevantes de la última década.
Las vías para obtener Bitcoin también evolucionaron: se puede comprar con dinero tradicional, recibirlo como pago o producirlo mediante minería, un proceso en el que computadoras potentes validan operaciones en la red y, como recompensa, generan nuevas unidades de BTC.
Más allá de su volatilidad, Bitcoin se consolidó como una pieza central dentro del universo cripto y como un emblema de la transición hacia un dinero más digital, global y descentralizado.




