El conflicto laboral que involucra a los trabajadores del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Iosfa) trasciende la escala provincial y llega a la ciudad de Rosario, donde la decisión de cerrar la estructura operativa de la obra social implica la desvinculación de 60 empleados. En la provincia de Santa Fe, otros 25 trabajadores también perderán sus puestos, en un marco de reestructuración que forma parte del proceso de disolución de la entidad.

El Gobierno nacional firmó la disolución y liquidación de Iosfa, una medida que, según la planta de trabajadores, abarca a más de mil personas en el país, en muchos casos con décadas de antigüedad. En un comunicado difundido este lunes por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) seccional Rosario y los propios cooperativistas, se afirma que quienes prestaron servicios hoy se quedan “sin trabajo y sin reconocimiento por toda una vida de servicio”.

El texto deja claro que la situación no se reduce a una simple reorganización administrativa. Los firmantes señalan que cientos de familias dependen del sostenimiento de Iosfa y que, pese a tareas permanentes y esenciales para su funcionamiento, la modalidad de contratación —contratos sucesivos y renovaciones continuas— no les garantizó estabilidad laboral; ahora, sostienen, ese mecanismo es utilizado para desvincularlos sin reconocer décadas de labor.

“No se trata solo de una cuestión administrativa. Son miles de familias las que quedan sin sustento; son trabajadores que sostuvieron la obra social durante años y que hoy enfrentan incertidumbre y desprotección”, indica el comunicado, que reclama respuestas concretas. Preguntan retóricamente: ¿Quién responde por décadas de trabajo? ¿Quién reconoce los derechos de quienes sostuvieron una institución pública sin estabilidad laboral? Aseguran: “No somos números en un expediente. Somos trabajadores con historia y compromiso. Los trabajadores no somos descartables”.

Desde el viernes por la noche comenzaron a llegar avisos de despidos a través del sistema de información interna de la obra social, según lo reportado por miembros de ATE y trabajadores.

El 20 de octubre, el gremio llevó a cabo una protesta frente a la sede provincial, cuando un afiliado se encadenó para exigir que su mujer reciba el tratamiento de quimioterapia que necesitaba. En esa oportunidad, Alejandro Sortino, delegado de ATE en Iosfa, señaló que “la obra social está endeudada” y describió las dificultades para que los afiliados accedan a diversas prestaciones. Añadió que la entidad recibió una obra social con 600.000 afiliados, con la fuerza de seguridad y de las fuerzas armadas, y que desde el inicio de la actual administración se empezó a hablar de deuda.

Este lunes, Rosario/12 dialogó con un dirigente para profundizar el análisis sobre el desmantelamiento de la estructura de la obra social.