Platense escribió una página histórica en su historia reciente: con Martín Palermo al frente, el Calamar se clasificó para la final de la Copa Argentina tras superar al rival en una tanda de penales, luego de terminar 1-1 el tiempo reglamentario. Los tantos del encuentro fueron convertidos por Tesuri para el conjunto de Vicente López y Retamar, que igualó para el rival.
En la definición desde el punto penal, Juan Pablo Cozzani se convirtió en figura al contener la ejecución de Gabriel Compagnucci, y Guido Mainero convirtió el tiro decisivo para sellar el 5-4 y darle al equipo del arquero y del entrenador una nueva final nacional.
Además de sumar un nuevo título, la Copa Argentina otorga un pasaje directo a la próxima edición de la Copa Libertadores. En este contexto, Platense podría asegurar su lugar en la Libertadores del próximo año incluso si pierde la final, dependiendo de la clasificación de Boca en los torneos que aún está disputando.
Palermo, tras el pase, remarcó la fortaleza y la ambición del grupo: destacó la entrega del equipo a lo largo de las tres competencias que disputaron y la actitud de pelear hasta el final.
Sobre el rival de la definición, el entrenador dejó en claro que no tenía dudas respecto a su deseo: que Boca logre los tres frentes pendientes y que, en ese marco, Platense podría verse beneficiado si Boca saca puntos en el ámbito continental y nacional.
El Colchonero (el dato oficial indica que) Platense conocerá a su oponente definitivo el sábado 14 de noviembre, cuando Boca se enfrente a Banfield para definir al segundo finalista.
La final de la Copa Argentina está programada para el miércoles 2 de diciembre, con sede aún por confirmar. Es la primera vez que el Calamar llega a esta instancia en este certamen, y, de confirmarse el cruce, sería una final inédita para la competencia federal.




