En un cruce de la Carabao Cup marcado por el desgaste físico, Manchester City recibió a Brighton en el Etihad con un equipo mixto dirigido por Enzo Maresca. El partido terminó 2-2 tras los 90 minutos y todo se decidió en la tanda de penales, donde apareció la figura de Gerónimo Rulli para erigirse como héroe y meter a los locales entre los ocho mejores.
Enzo Fernández, que arrancó entre los suplentes y saltó a la cancha en la segunda mitad, tuvo un impacto notable. Estuvo cerca de desequilibrar el marcador en el cierre del tiempo regular y, ya en la definición, ejecutó su penal con un remate imparable para mantener a City al frente.
La definición desde los once pasos arrancó con Foden para City y un acierto de Pascal Gross para Brighton. Luego Fernández tomó el siguiente disparo de City y volvió a colocar al equipo al frente. Matt O’Riley respondió para Brighton, y Jérémy Doku amplió la diferencia para City. Maxim De Cuyper empató para Brighton, y Rulli, atento, adivinó la dirección aunque no logró detenerla por completo.
El momento de mayor tensión llegó cuando Mateo Kovacic, autor de uno de los goles en el tiempo regular, falló su intento en la tanda y permitió a Brighton acercarse. Jason Steele detuvo el remate y dejó la posibilidad de adelantar a su equipo. En ese contexto, Yasin Ayari ejecutó su tiro, pero el argentino respondió con una atajada que volvió a equilibrar la definición entre ambos.
Luego, Rulli se volvió a lucir: Cherki convirtió para City y dejó la presión en manos de Lewis Dunk, que buscó el gol del triunfo para Brighton. El defensor visitante apuntó al primer poste y Rulli acertó a adivinar la dirección, conteniendo el remate. Con esa segunda intervención decisiva, City puso punto final a la serie y selló su pase a los cuartos de final.




