En una conferencia de prensa, las autoridades del Banco Central presentaron la visión de la política monetaria y la marcha de la economía. Informaron que la actividad cayó en el tercer trimestre, pero esperan un repunte en el tramo final del año.

Además, señalaron que Argentina llega en una situación más sólida para afrontar eventuales shocks en el frente cambiario, en comparación con el año anterior. Subrayaron tres pilares: tres trimestres consecutivos con superávit de cuenta corriente, un récord histórico de superávit comercial y ausencia de desequilibrios notorios en el mercado monetario.

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que se evaluaron distintos escenarios y factores de riesgo, y que la trayectoria reciente, junto con lo que se continúa construyendo, reduce la probabilidad de shocks de magnitud similar a los del pasado. Afirmó que la economía está amparada por una base de fundamentos que desincentivan respuestas desordenadas ante crisis futuras, y que la exposición a shocks externos o internos se enfrentará desde una posición más sólida.

En relación a la evolución de la economía real, indicaron que una vez normalizada la actividad agroindustrial y disipados los factores transitorios que afectaron julio, el Producto Interno Bruto del cuarto trimestre registraría un crecimiento significativo.

Entre los riesgos internacionales, destacaron tres: el precio de la energía, el endurecimiento de las condiciones financieras globales y una menor desaceleración del crecimiento mundial. Aseguraron que el proceso de crecimiento se sostiene en fundamentos correctos y que Argentina continúa mostrando un comportamiento diferencial.

El BCRA informó, además, que acumularon compras por más de 15.800 millones de dólares, superando las metas previstas por el FMI. En otro tramo del discurso, resaltaron que la mora financiera está descendiendo y que se busca la recuperación del crédito.

A nivel global, indicaron que no están claras las perspectivas de una rápida normalización; mencionaron el mercado de futuros, que anticipa una leve normalización de los precios del petróleo. Por último, destacaron que, como exportador de energía y de granos, Argentina cuenta con una contracara ante shocks en precios internacionales, y que el modelo vigente se enfoca en fortalecer las cadenas exportadoras y en hacer crecer los segmentos con ventajas competitivas.