El Ejecutivo adelantó que aumentará la cobertura estatal de subsidios destinado a las empresas de transporte de pasajeros que operan bajo la jurisdicción nacional, es decir, aquellas que brindan servicio entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia. La idea es evitar que se replique el incremento de tarifas que ya se dio en las áreas de la Ciudad y la provincia y asegurar los costos del sector. La decisión se oficializará este viernes en el Boletín Oficial.
La definición de este esquema surgió tras una reunión de la Secretaría de Transporte con representantes de las 104 líneas nacionales, integrada por Cetuba (Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires), CEAP y AAETA (Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor). En la reunión, el titular de la Secretaría, Mariano Plencovich, comentó que se está actualizando la estructura de costos. Según una fuente cercana al diálogo, las cámaras sostienen que el nuevo esquema no alcanza para cubrir todo y piden ajustes en las tarifas; sin embargo, el gobierno indicó que la prioridad es reconocer los costos de todas las rutas y permitir que esas empresas reciban más subsidios, sin anunciar un aumento tarifario.
Actualmente, la tarifa del transporte de jurisdicción nacional permanece congelada desde julio, con un rango entre un mínimo de $742 y un máximo de $1.337. En tanto, tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires han venido ajustando sus valores: la ciudad anunció un incremento del 3,9% desde noviembre, elevando el mínimo a $956; la Provincia, por su parte, aplicó un aumento del 5%, con el piso situándose en $1.263.
Clarín pudo confirmar que el Gobierno optó por mantener congelada la tarifa para evitar encarecer aún más el boleto y desincentivar el uso del transporte, lo que afectaría negativamente a las empresas por menores ingresos. Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-CONICET (IIEP), desde diciembre de 2023 el boleto acumula un aumento del 1.513%.
El sector enfrenta una crisis de más de una década, marcada por recortes de subsidios en las tres jurisdicciones, tarifas que superan la inflación y los salarios, estancamiento de la actividad y cambios en la movilidad (crece la venta de motos y el uso de apps de movilidad). En ese contexto, el sistema de colectivos perdió alrededor de un tercio de sus pasajeros.
En la esfera macro, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantiene la atención sobre la inflación. En septiembre el IPC subió 1,9% frente al 1,7% de agosto, y los analistas estiman un incremento de entre 1,7% y 2% para octubre. Aun así, el transporte público representa apenas un 3,35% de la canasta del IPC, según EcoGo.
Como parte del acuerdo para congelar tarifas, las cámaras aceptaron recibir más subsidios y que Transporte apunte a saldar una deuda de unos $40.000 millones por un “error de cálculo” previo. “No podemos seguir trabajando con ingresos congelados tras tanto tiempo; hubo una paritaria y la solución pasa por cubrir todo con más subsidios y no habrá aumento de tarifa”, afirmó uno de los empresarios.




