La sorpresiva victoria de Lula Da Silva en el balotaje del domingo dejó una lectura clara en el mercado argentino: la caída llegó más fuerte por los bonos en dólares que por el tipo de cambio. En tres jornadas, se ve que el efecto negativo se concentra en la deuda soberana y, en menor medida, en el costo de cobertura cambiaria.
Un informe de Delphos Investment apunta que el GD35 rinde 10,8% anual en dólares, y que la deuda soberana argentina sigue operando con tasas superiores a las de pares con calificación similar o peor, como Ecuador, Egipto y Bolivia. El riesgo país avanzó con fuerza, rebotando más de 2% y cerrando en 763 puntos básicos. En este contexto, los bonos argentinos enfrentan un ambiente internacional más adverso, marcado por subas de tasas en Estados Unidos y alza en el precio del petróleo, y ahora con el agregado del “efecto Lula”.
Sin embargo, para muchos analistas la situación ya venía golpeada antes de la votación brasileña. Aunque falta más de un año para las elecciones presidenciales argentinas, la proximidad del proceso eleccionario genera cautela entre inversores. La victoria de Lula amplía la preocupación sobre un posible regreso de políticas populistas en la región, incluidas las perspectivas argentinas.
Delphos subrayó que el incremento del riesgo país ocurre pese a que Argentina presenta fundamentos fiscales más sólidos que Brasil. En los últimos 12 meses, Brasil registró un déficit primario de 0,62% del PBI y un déficit financiero de 9,48%, frente a superávits de Argentina de 1,4% y 0,1%, respectivamente, lo que implica gastos por intereses del 8,9% del PBI en Brasil frente al 1,3% en Argentina. Aun así, señalan que existe margen para una compresión de spreads, si bien el riesgo electoral continúa siendo un factor a vigilar.
En el frente cambiario, el tipo de cambio mostró mayor estabilidad ante un shock externo significativo. El dólar oficial acumula un incremento de apenas 10 pesos en tres días, y la principal atenuante fue la ampliación de la brecha cambiaria, que ronda el 7,5%, reflejando mayor presión de dolarización por parte de público y empresas.
El Tesoro habría vendido cerca de USD 100 millones el lunes para contrarrestar la escalada del dólar, y entre martes y miércoles habría recomprado parte de esas operaciones. Aun con esas intervenciones, el nivel de reservas se mantuvo en torno a USD 50.600 millones. Además, el FMI anunció un nuevo desembolso de USD 900 millones que reforzará las reservas.
El equipo económico continúa observando con cautela la política monetaria, buscando evitar desequilibrios de liquidez y mantener controlada la cantidad de pesos para no generar presiones excesivas sobre el tipo de cambio.




