El personal técnico del FMI informó que se alcanzaron entendimientos con las autoridades argentinas para la tercera revisión del programa vigente desde 2025, en una conferencia en la que se detallaron los puntos acordados con el gobierno de Javier Milei. Según la portavoz, el paquete diseñado es equilibrado y se apoya en tres ejes: sostener la desinflación, reforzar la resiliencia de la economía y promover un crecimiento sostenido.
Las autoridades, indicó la funcionaria, se comprometen a seguir fortaleciendo el marco de política monetaria para facilitar la remonetización de la economía, mejorar la gestión de la liquidez y, muy importante, impulsar el crecimiento del crédito. Ante la reciente suba del riesgo país, que volvió a superar los 700 puntos en los días recientes, recomendó a Argentina continuar con el plan económico para robustecer su perfil externo.
El FMI destacó que la mejor estrategia para reducir el riesgo país pasa por mantener una implementación firme de las políticas, tal como se ha hecho. En ese contexto, subrayó la importancia de la acumulación de reservas internacionales y del fortalecimiento de la posición externa para mejorar la calificación crediticia del país. El Gobierno afirmó estar alineado con esa tarea y tomando medidas en esa dirección, destacando además que la gestión de vencimientos de deuda ha sido una pieza clave del programa local.
Frente a las dudas de economistas sobre la posibilidad de una recesión técnica tras la publicación de los datos del tercer trimestre, Kozack evitó hacer proyecciones y no se refirió a un posible waiver ante el Directorio por incumplimiento de la meta fiscal de junio. En cambio, señaló que las conversaciones se centran en ampliar las ganancias del plan de estabilización para sostener un crecimiento más robusto y generar empleo. Entre las medidas acordadas con el equipo económico mencionó que se busca avanzar en cuatro acciones orientadas a ese objetivo.
El mensaje general para Argentina, sintetizó la portavoz, es mantener el curso con políticas de firmeza macroeconómica mientras se buscan ampliar los beneficios. La combinación de prudencia macro y reformas para impulsar inversiones, financiamiento y empleo debería ayudar a fortalecer la resiliencia y a lograr un crecimiento más sólido y duradero en el tiempo.




