La Universidad de Buenos Aires presentó la segunda edición del Índice de Gestión Estratégica de Ciudades AMBA 2026, elaborado desde el Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de Ciencias Económicas. El relevamiento evaluó 31 municipios del conurbano y el entorno del Gran Buenos Aires, considerando cinco dimensiones: desarrollo económico, sociedad, medio ambiente, gestión político-institucional y tecnología e infraestructura. El objetivo no es medir la satisfacción de los habitantes ni calificar la gestión, sino identificar fortalezas y desafíos de cada territorio.
El promedio general entre los 31 distritos fue de 2,59 puntos sobre cinco. Solamente cinco municipios superaron la marca de tres puntos, mientras que 16 superaron el promedio de la muestra, que fue de 2,59. La brecha entre el mejor y el peor desempeño alcanzó el 87%.
En el top del ranking se ubicó Vicente López con 3,78 puntos. Este distrito dominó tres de las cinco dimensiones—político-institucional, sociedad y tecnología e infraestructura—y, además, compartió el liderazgo en desarrollo económico con Tres de Febrero, al sumar 3,72 puntos en esa dimensión. Tres de Febrero sumó 3,55 puntos en total y fue el mejor evaluado en medio ambiente, con 3,45. También compartió con Vicente López el primer puesto en desarrollo económico (3,72). Escobar se ubicó en tercer lugar con 3,35, incorporándose por primera vez al relevamiento. San Isidro ocupó el cuarto puesto con 3,31 y San Miguel cerró las primeras cinco posiciones, con 3,11.
Entre los diez municipios mejor posicionados se observan diferencias según la dimensión analizada. Por ejemplo, Lanús obtuvo 3,07 puntos en desarrollo económico pero 2,11 en medio ambiente. Quilmes registró 3,31 en tecnología e infraestructura y 2,39 en la dimensión ambiental.
En la parte baja del listado, Cañuelas quedó en último lugar con 1,58 puntos. Le siguen Presidente Perón, General Rodríguez, Marcos Paz y Moreno.
Cabe señalar que, si bien el índice facilita la clasificación, no mide la satisfacción de los vecinos ni evalúa de forma directa la calidad de las gestiones municipales; su fin es diagnosticar fortalezas y áreas de mejora para cada territorio.




