El Gobierno mantiene una lectura cautelosa de la crisis política en Paraguay y sostiene que no afectará la posición argentina en la región ni la estrategia de apertura en Mercosur. Considera que, más allá de lo ocurrido, se trata de una cuestión interna del país vecino y no influye en la relación bilateral.
En Casa Rosada subrayan que el panorama paraguayo no altera la alianza con el Partido Colorado, al que pertenece Peña, y que esa coalición continúa siendo interlocutora en la región. En ese marco, si el vicepresidente Pedro Alliana logra ordenar la situación interna, podría encarar la posibilidad de suceder a Peña y completar el mandato hasta agosto de 2028; para el Gobierno, ese escenario respondería al plan original, aunque la estabilización en Paraguay sigue siendo incierta.
Peña comunicó su renuncia mediante un mensaje grabado, explicando que tomó la decisión para preservar la estabilidad, la paz social y las instituciones democráticas. La decisión se dio en un contexto de crisis provocada por la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos, y por el anuncio de Horacio Cartes, titular del Colorado, de respaldar el proceso de juicio político. En Diputados se aprobó iniciar ese proceso por unanimidad, mientras que el pedido para desaforar al vicepresidente Alliana fue rechazado por 48 votos a 30, despejando el camino para su eventual asunción. No obstante, la sesión del Senado destinada a validar la continuidad de Peña se suspendió por falta de quórum, y en las puertas del Congreso se registraron incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
En distintos sectores del Gobierno primó la prudencia y se indicó que es demasiado pronto para sacar conclusiones firmes. Una fuente oficial señaló que podría haber cambios a corto plazo dependiendo de cómo evolucione la sucesión y el marco político que se establezca.
La Cancillería, a cargo de Pablo Quirno, no emitió comentarios puntuales, pero desde Balcarce 50 ratificaron que el Palacio San Martín sigue de cerca la crisis y no descartan establecer contactos con Asunción si fuera necesario.
En cuanto a Mercosur, desde Buenos Aires sostienen que, si el Colorado logra consolidar la continuidad en Paraguay, no se esperan cambios en el equilibrio regional ni en las políticas de apertura que se promovían en conjunto con Milei.



