El jefe de Estado de Paraguay presentó su renuncia, señalado como cercano a Milei y en sintonía con una derecha que el texto describe como depredadora por naturaleza. A su salida se destaca un episodio financiero en el país: un banco guaraní que dejó a los ahorristas sin respaldo, situación que el autor compara con hitos de crisis internacionales, como el 2001 argentino, la caída de Lehman Brothers en 2008 y los desahucios en España que generan nuevas capas de vulnerabilidad habitacional.
El análisis situacional se expande hacia una lectura global de las protestas: Bangladesh, Berlín, Roma, Milán, París, Marsella, Atenas, Belgrado, Lisboa, Praga, Madrid y Santiago de Chile son mencionados como ejemplos de lo que podría venir, en lo que se describe como la “rebelión del hartazgo” ante lo que se propone como una estafa sistémica.
El artículo recuerda que una fracción extremadamente reducida de la población concentra la mayor riqueza. Se señala que el 0,0001% del mundo, unas 600 personas, posee tres veces más que la mitad de la población mundial.
En el caso argentino, se especifica que el 1% más rico, representado por nombres como Magnetto, Rocca y Pagani, acumula el 26% de la riqueza del país; el 10% más rico concentra el 60%. Se sostiene que las élites, en distintos países, aprovechan la concentración de poder mediático para ampliar su control, y se advierte que, de no revertirse, podrían quedar sin espacios para denunciar o disentir dentro de un sistema descrito como perverso y criminal.
En el tramo de referencias políticas, se menciona que figuras del liberalismo y críticos de líderes regionales elogiaron a Santiago Peña, en un marco de declaraciones que cruzan con otros temas de actualidad regional. Paralelamente, se alude a una figura del Banco Central—Bausili—y a la controversia por un supuesto oro cuyo paradero no está claro, atribuyéndole la responsabilidad de una estrategia de época para la economía argentina.
En un paralelo simbólico, se sitúa el momento en que, coincidiendo con la renuncia paraguaya, Trump inauguraba una sala de baile en la Casa Blanca y la alcaldesa de Madrid premiaba a Kast en un gesto político de alto perfil. Mientras Milei regresaba de un viaje a España, numerosos trabajadores ocupaban fábricas para reclamar liquidaciones pendientes, en un cuadro de reformas laborales que, según el texto, aceleraron despidos y precarización.
Se advierte, por último, el distanciamiento entre el “Riesgo País” y el supuesto “riesgo del círculo rojo” de empresarios argentinos, retratando una casta que, para el artículo, mantiene un deterioro moral notable.
Cierra la crónica con una imagen personal: una señora en un balcón cuida sus plantas y flores, y se plantea, ante este escenario de escándalo, cuándo esas plantas volverán a marchitarse.



