El peronismo en Mendoza atraviesa un momento de marcada fragmentación, lejos de la unidad que exigen algunos dirigentes a nivel nacional para afrontar el proceso electoral del año que viene. En ese marco, la elección del Partido Justicialista provincial terminó sin competencia y consolidó a Emir Félix al frente de la estructura, respaldo por los principales intendentes de la provincia.
La junta electoral formalizó la lista denominada “Encuentro Peronista por Mendoza”, conducida por Félix, quien hoy ocupa la presidencia del partido. Se espera que la proclamación se concrete la próxima semana y que el nuevo mandato, que durará dos años, comience el 18 de diciembre.
Un hecho contundente para entender la fisura interna es la salida de La Cámpora del esquema de conducción. El grupo, liderado localmente por Anabel Fernández Sagasti, no obtuvo espacios en las autoridades partidarias ni en el consejo; así, el bloque ultraK quedó marginado dentro del PJ mendocino.
Fuentes partidarias señalaron que las pretensiones de ese sector fueron consideradas desmesuradas y no se cerró un acuerdo. En cambio, los intendentes emergen como el sostén principal del nuevo periodo de Félix, especialmente el trío integrado por Omar Félix (San Rafael), Matías Stevanato (Maipú) y Celso Jaque (Malargüe). En las listas no figura camporismo, pero sí una presencia kirchnerista explícita, con dirigentes vinculados a Axel Kicillof.
Entre quienes respaldan el armado figuran Martín Aveiro, diputado nacional, y Florencia Destéfanis, intendenta de Santa Rosa, ambos vinculados a figuras y estrategias que apuntan hacia una candidatura nacional del gobernador bonaerense. Desde el entorno de Félix se subraya que el liderazgo de los intendentes recuperó protagonismo y funciona como columna vertebral del proyecto para los próximos años.
A nivel nacional, el sector que lidera Félix forma parte del PJ Federal, encabezado por Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Federico Achával, una coalición que se sostiene sin la participación explícita del cristinismo y que se apoya en la representatividad del interior.
La integración de la lista se refleja en la distribución de cargos de la nueva conducción. La primera vicepresidencia quedó en manos de la diputada provincial Verónica Valverde, vinculada al grupo de Carlos Ciurca, ex vicegobernador con influencia en el primer distrito, abarcando Las Heras, Lavalle, Guaymallén y la ciudad de Mendoza. La segunda vicepresidencia recayó en el diputado provincial Matías Montes, cercano a Matías Stevanato, uno de los intendentes con mayor peso político en la región.




