La plataforma de inversiones en criptomonedas Binance presentó un informe preliminar en la red X en el que describe el ataque más grande de su historia, con un monto estimado de US$6,34 mil millones. Según la compañía, la autoría fue atribuida por Estados Unidos a hackers vinculados a Corea del Norte, pero la investigación de Binace subraya que no se trató de una brecha aislada ni de un mero engaño de suplantación de identidad.
La reconstrucción de Binance señala que los atacantes recurrieron a técnicas de ingeniería social, herramientas de inteligencia artificial y un sistema de autorización de transacciones para sustraer los fondos. En septiembre, un ingeniero recibió una oferta de empleo falsa y participó de dos entrevistas; tras ello descargó en su equipo de trabajo un ejercicio técnico que contenía código malicioso.
Posteriormente, los atacantes utilizaron una herramienta interna de inteligencia artificial para comprometer otros equipos y obtener credenciales que les permitieron acceder al sistema de autorización de operaciones. El 29 de octubre se ejecutaron transferencias no autorizadas de diversas criptomonedas, entre ellas Bitcoin, XRP y activos de las redes Solana y Ethereum.
Binance admitió que la suspensión de retiros no bastó para contener de inmediato el robo, ya que existían autorizaciones maliciosas que permitían mover fondos fuera de su infraestructura habitual. “Esto no debería haber ocurrido y pedimos disculpas por la preocupación, las interrupciones y la incertidumbre causadas”, afirmó la empresa.
La compañía agregó que la investigación actual indica una campaña sofisticada y multifase. No se trató de una brecha aislada ni de un simple phishing; los atacantes combinaron varias técnicas, como ingeniería social mediante entrevistas de trabajo falsas, descargas de software malicioso, herramientas internas de IA comprometidas, vulneración de puntos finales y un método avanzado de autorización de transacciones.
En cuanto a la recuperación, Binance indicó haber repuesto el 98% de los activos afectados y reservó fondos suficientes para cubrir las pérdidas; alrededor de US$2.850 millones permanecen congelados o han sido interceptados. La firma anunció una revisión independiente de sus sistemas de seguridad y mayores inversiones en herramientas de detección basadas en IA.
Por su parte, el FBI atribuyó el ataque al grupo TraderTraitor, señalado como posible actor norcoreano, mientras Pionyang negó la acusación, calificándola de “absurda” y de una “grave provocación política” desde esa agencia. Binance aportó estadísticas para respaldar las sospechas de EE. UU., señalando que durante 2026 su equipo de seguridad detectó y previno 57 casos.




