Alan Jones, campeón mundial de Fórmula 1 en 1980 y figura destacada del automovilismo australiano, falleció pocos días después de cumplir 80 años tras atravesar una breve enfermedad. En su trayectoria más destacada, superó las 12 victorias en Grandes Premios, acumuló 24 podios y obtuvo 5 pole positions, consolidándose como una de las figuras más relevantes de la era dorada de Williams.
Nacido en Melbourne, Jones heredó la pasión por el automovilismo de su padre, Stan Jones, ganador del Gran Premio de Australia de 1959. En 1970 dio el salto a Gran Bretaña para desarrollar su carrera y, una década más tarde, alcanzó la cúspide al alzar el título mundial con Williams, estableciéndose como una de las referencias más importantes del deporte en Australia. Se retiró de la competición en 1986, luego de una leaving carrera con 12 victorias, 24 podios y cinco pole positions.
Durante los años posteriores a su retiro, Jones continuó vinculado al mundo del deporte a través de distintas tareas en los medios de comunicación y la radiodifusión, manteniendo su presencia pública y su influencia en las nuevas generaciones de pilotos.
La noticia de su fallecimiento fue comunicada por la cadena pública ABC, en nombre de su esposa, Amanda Butler-Davis. En el comunicado, la familia expresó su dolor y mencionó que Jones murió el 5 de noviembre tras una corta enfermedad, destacando su dedicación al automovilismo y el legado que dejó, tanto dentro como fuera de la pista.
Entre los reconocimientos y homenajes difundidos tras su partida, el Gran Premio de Australia enfatizó que Jones ocupa un lugar especial en la historia del deporte de ese país y que su título de 1980 sirvió de inspiración para una generación de aficionados. También recordó que su victoria en el Gran Premio de Australia de ese año sigue siendo la última victoria de un piloto australiano en casa. En ese sentido, se subrayó que Jones dejó un legado extraordinario en el automovilismo australiano y que su ausencia se sentiría de forma global en la comunidad del motorsport.
Para el público argentino, la figura de Jones quedó vinculada a Carlos Reutemann por aquel episodio histórico ocurrid o en el Gran Premio de Brasil de 1981, celebrado en Jacarepaguá, Río de Janeiro, cuando ambos eran compañeros de Williams y protagonizaron una polémica que quedó en la memoria de la F1. Su historia se mantiene como parte de la rica trayectoria de la F1 y del vínculo entre Australia y Argentina en el deporte.




