Un momento de alta tensión marcó el encuentro de Segunda División entre Tenerife y Andorra en el estadio Heliodoro Rodríguez López. En el último tramo del partido, con el marcador 2-2, el delantero del conjunto local, Jesús de Miguel, persiguió un balón largo cerca de la mitad de la cancha y se enfrentó al portero visitante, Jesús Owono, que abandonó su área para anticiparlo.
Owono, que era el último recurso defensivo del Andorra, saltó para disputar el balón y terminó golpeando de forma violenta el pecho de De Miguel con la rodilla. El atacante cayó desplomado, inmóvil, y la escena generó una inmediata conmoción en el césped, con compañeros y rivales pidiendo asistencia médica de urgencia.
El árbitro madrileño Pérez Hernández expulsó al guardameta del Andorra por la infracción. Durante varios minutos, el personal sanitario trabajó sobre el terreno para estabilizar al futbolista, que fue retirado en camilla y trasladado en ambulancia medicalizada al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
Según información difundida por AS, De Miguel fue estabilizado durante el traslado, aunque permanecía inconsciente a su ingreso al centro médico, donde fue sometido a estudios para evaluar su estado. En la cancha, la suspensión del encuentro fue comunicada a capitanes y cuerpos técnicos una vez que se confirmó la gravedad de la situación.
Horas después, el Tenerife emitió un comunicado oficial en el que informó que el delantero continúa internado en la Unidad de Cuidados Intensivos y estable. Varios de sus compañeros acudieron al hospital para acompañarlo y conocer su evolución.




