La sintonía entre el gobierno argentino y la administración estadounidense se tradujo en una ofensiva de ámbito económico, con acuerdos comerciales, negociaciones financieras y proyectos de inversión en sectores estratégicos. La relación ya no es solo diplomática: se expresa en una agenda concreta orientada a ampliar el intercambio y a facilitar financiamiento para iniciativas argentinas.

La relación entre ambos países presenta múltiples facetas. Estados Unidos figura como uno de los principales socios comerciales de Argentina, además de posicionarse como posible fuente de financiamiento para proyectos clave y como un respaldo significativo para las políticas económicas argentinas en curso. No todos los acuerdos avanzan al mismo ritmo: algunos ya están firmados, otros deben completar trámites para su entrada en vigor y varios proyectos dependen de negociaciones y aprobaciones específicas.

En este marco, las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos emergen como un hito relevante, ya que definirán la composición del Congreso y la capacidad del gobierno para avanzar con su plan económico. Para Argentina, el desenlace también reviste importancia, dada la influencia de ese power balance en la toma de decisiones y en el ritmo de las negociaciones.

En el plano comercial, Estados Unidos es el segundo destino de las exportaciones argentinas, con una participación de 10,1% sobre el total, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Las ventas al país del norte mostraron un crecimiento interanual de 38,9%, impulsadas principalmente por manufacturas de origen industrial. Entre los productos más relevantes se destacó la venta de aceites crudos de petróleo y oro no monetario, que concentraron cerca de la mitad de los envíos, aproximadamente 47,9%.

En cuanto a las importaciones, Estados Unidos representó el 9,2% del origen de las compras argentinas, ubicándose por detrás de China (23,3%) y Brasil (21,4%). Los datos reflejan una relación comercial aún intensiva en energía y recursos naturales, sin perder peso el intercambio de bienes industriales y tecnológicos.

Uno de los acuerdos económicos más relevantes que marcó la relación bilateral es el Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI). Fue anunciado por Milei y Trump el 13 de noviembre de 2025 y su texto definitivo se firmó el 5 de febrero de 2026. El ARTI apunta a reducir barreras comerciales y a ampliar el acceso de productos de ambos países a sus mercados.

Entre sus puntos centrales, Estados Unidos se comprometió a eliminar aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos y a incrementar a 100.000 toneladas el cupo de carne vacuna para 2026. A cambio, Argentina eliminará aranceles para 221 posiciones de productos estadounidenses y reducirá otros 20 al 2%, principalmente autopartes. El entendimiento también contempla la simplificación de trámites aduaneros y sanitarios, así como el reconocimiento de estándares para medicamentos.