En las primeras horas del conteo de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, los demócratas mostraban avances significativos, en un escrutinio que muchos interpretan como un examen a la gestión de Donald Trump. La oposición necesitaba cuatro escaños para virar el Senado y obtuvo su primera victoria en Carolina del Norte, con Roy Cooper entre los protagonistas. Las encuestas también lo situaban en buena posición en estados tradicionalmente conservadores como Texas, Ohio y Kansas.
Según proyecciones de Reuters, Associated Press y CNN, los demócratas habrían ganado en Virginia, Massachusetts, Delaware, Nueva Jersey, Rhode Island e Illinois, estados que ya aparecían como victorias claras para el correo demócrata según las encuestas. Por su parte, los republicanos retenían varios de los escaños del Senado en los que históricamente se imponen, entre ellos Florida, Virginia Occidental, Wyoming y Tennessee, de acuerdo con las proyecciones de AP y CNN. La oposición aspira a lograr una mayoría en la Cámara de Representantes (435 escaños) y sueña incluso con arrebatar el Senado, que renueva 35 de sus 100 escaños.
Ernesto Calvo, profesor de Gobierno y Política en la Universidad de Maryland, aseguró a este diario: “La ola demócrata parece real y los primeros resultados indicarían que podrían ganar el Senado y la Cámara de Representantes. Es temprano, pero es un escenario bastante posible”. Una derrota republicana en el Senado podría abrir la puerta a un nuevo intento de destitución de Trump, tras las dos votaciones de censura que sufrió en su primer mandato (2017-2021).
En caso de confirmarse la derrota, Trump aseguró que podría convertirse en “Mr. Veto” y bloquear iniciativas de un Congreso opositor, lo que elevaría la temperatura política del país. Gabriel Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, dijo a este diario: “Trump le pone al partido republicano el costo de sus promesas incumplidas más criticadas por sus votantes: la suba de precios y las nuevas guerras en el extranjero”.
Los primeros resultados llegaron desde Virginia, donde el senador demócrata Mark Warner, en busca de la reelección, derrotó al republicano Bert Mizusawa con el 59 por ciento de los votos. CNN señaló que la victoria de Warner se produce en un estado con una de las mayores concentraciones de empleados federales, que también sintieron los recortes presupuestarios de Trump al inicio de su segundo mandato.
En Georgia, el demócrata Jon Ossoff retuvo su escaño, en un estado donde Trump había triunfado en 2024 y que registró un récord de participación anticipada. Ossoff, uno de los senadores más jóvenes del país y señalado como posible precandidato demócrata para 2028, venció a su rival republicano.




