Víctor Heredia continúa vigente y satisfecho, pese a las brumas que a veces lo rodean. El cantautor cumplirá 80 años el 24 de enero y, al mirar hacia atrás, su mirada abarca un abanico amplio: nombres como Mercedes Sosa, León Gieco, Silvio Rodríguez y Wos; luchas contra dictaduras y censuras; canciones propias que hoy cantan multitudes en las canchas; y la revancha ética y estética de Taki Ongoy, además de sus novelas y los múltiples reconocimientos obtenidos, incluido un premio de revelación juvenil en el Festival de Cosquín de 1967, un año antes de lanzar su debut discográfico, Gritando esperanzas.

En ese marco, para el 24 de enero próximo se prepara un homenaje doble: conmemorar sus 80 años y celebrar seis décadas de música desde aquel Cosquín. “Para mí es maravilloso todo esto desde el afecto que me da la gente; abrir así el año próximo es algo muy poderoso”, comenta Heredia, apodado “el Negro”. Según su relato, en esa ocasión planea interpretar canciones de distintas épocas, año por año, disco por disco, en un recorrido cronológico que recorra toda su trayectoria.

Este sábado 7 de noviembre, a las 21, el cantautor subirá al escenario del Teatro Opera (Calle Corrientes 860) para un show que lleva por título Desde Paso del Rey. La propuesta, afirma, lo invita a viajar hacia sus orígenes musicales y hacia esa canción que porta ese nombre, escrita hace muchos años. Será una oportunidad para revisar piezas que no tocaba desde hace tiempo y que guardan un alto valor emocional para él.

En el repertorio previsto para esa velada figura la canción que da nombre al recital, originalmente incluida en el disco Coraje (1985). También están en carpeta temas como Paso del Rey, El tren fantasma, Mi madre y María, El viejo Matías, La guitarra y Ciegas banderas. Aunque los grandes éxitos suelen acaparar la mayoría de sus presentaciones, Heredia sostiene que hay lugar para lo antiguo y entrañable: “son canciones que me gustan mucho y que, por distintas razones, fueron perdiendo espacio en la lista, pero siguen vivas para mi memoria y para el público que las acompañó en su momento.”

La idea, según expresa, es que los gustos se compartan en vida, y por eso eligió rescatar estas piezas. El show en el Opera será una oportunidad para reconciliar su pasado con el presente, en una noche que promete ser tanto un repaso biográfico como una celebración de una trayectoria que sigue sumando voces y continentes.