Un estudio realizado por ActivTrak, compañía que comercializa software para medir la actividad digital laboral, analizó registros de uso real entre 1 de abril y 25 de septiembre de 2026. Participaron 9.140 trabajadores de oficina de 467 empresas. Los datos no provienen de encuestas: se basan en el registro efectivo de qué aplicaciones se utilizan y con qué frecuencia.
Bloomberg difundió las cifras el 2 de noviembre en su boletín. El informe original emplea un tono cauteloso: señala que los resultados “pueden sugerir” que la IA facilita la realización de más tareas, pero no prueba que la IA esté causando jornadas más largas.
La comparación incluye a usuarios con distintos niveles de intensidad en IA. Se define como usuario ligero a quien usa IA menos de 10 minutos al día, y como usuario intensivo a quien invierte más de 45 minutos diarios repartidos en al menos cinco sesiones.
Entre los usuarios más intensivos, las sesiones de trabajo continúan 37,8 minutos en promedio, frente a 48,2 minutos para los usuarios ligeros. Esa diferencia de 10,4 minutos representa un 22% menos de tiempo ininterrumpido. Además, cambian de aplicación 1,09 veces por hora frente a 0,95 veces por hora de quienes no usan IA.
El informe también distingue el modo en que opera la IA según el entorno. Si la IA está integrada en las herramientas habituales, los usuarios cambian de apps 0,6 veces por hora. Si, en cambio, utilizan asistentes en el navegador, la frecuencia sube entre 1,7 y 4,2 desplazamientos por hora, incluso hasta cuatro veces más que los que no utilizan IA. ActivTrak denomina a ese fenómeno como el “impuesto de la silla giratoria”.
En cuanto a la dedicación a reuniones, los usuarios con IA invierten un 3% de su tiempo activo, frente al 5% de los que no la usan. A pesar de ello, los usuarios que emplean IA tienden a trabajar más horas en total: los intensivos llegan a sumar alrededor de 18 minutos diarios de trabajo fuera del horario habitual, lo que la firma describe como un “tercer turno”.
El efecto no es uniforme y varía por rol. Por ejemplo, los ingenieros de software, que suelen disponer de IA integrada en sus herramientas de programación, realizan el 16,8% de su labor nocturna. En el caso de los gerentes de operaciones, que coordinan equipos que operan sobre varias plataformas, esa proporción asciende al 30,5%.
ActivTrak ya había publicado otro informe previo, reseñado por The Wall Street Journal en marzo: con datos de 164.000 trabajadores en 1.111 empleadores, el tiempo destinado a correo y mensajería se duplicó tras la adopción de IA.
Además, en febrero, investigadores de la Universidad de California en Berkeley presentaron en Harvard Business Review un estudio de ocho meses en una empresa tecnológica de 200 personas. Concluyeron que la IA permitió trabajar más rápido, asumir más tareas y extender la jornada, a menudo sin que nadie lo solicitara.
En síntesis, la investigación destaca que el uso de IA está asociado a jornadas más prolongadas y mayor rotación de herramientas, aunque no establece una causalidad directa entre IA y el alza de horas trabajadas.




