Un informe de Finnovista, conocido como Finnovista Fintech Radar México 2026 y presentado por Finnosummit, revela que la base tecnológica detrás de bancos y fintechs está desplazando a los pagos como el segmento de mayor crecimiento. La idea tradicional de medir el avance por la cantidad de productos lanzados cede ante una pregunta más centrada en la solidez de la infraestructura que soporta esas ofertas.
En el radar mexicano, la infraestructura tecnológica ocupa el segundo lugar dentro del ecosistema fintech, con 125 empresas, apenas por detrás de lending, que lidera con 170 entidades. En el último año, este segmento sumó 32 compañías nuevas, mientras que el rubro de pagos y remesas cayó al tercer puesto, una posición que no había ocupado desde que Finnovista comenzó a realizar el radar.
Fermín Bueno, cofundador de Finnosummit, señaló que este movimiento obedece a la llegada de nuevos jugadores y al reposicionamiento de firmas que antes operaban en otros segmentos, todo en un marco marcado por la automatización y la inteligencia artificial.
Una limitación clara detrás de este fenómeno es la que enfrentan bancos y fintechs en toda América Latina: no es viable apagar sus sistemas para modernizarlos cuando millones de usuarios siguen pagando, cobrando y moviendo dinero. “Ninguna institución puede permitirse apagar el sistema para modernizarlo. La infraestructura tiene que evolucionar mientras la gente continúa con su vida financiera”, afirmó Ernesto García, CEO de AurumCore, empresa mexicana especializada en infraestructura tecnológica financiera.
La solución de AurumCore pasa por una arquitectura modular que permite incorporar actualizaciones por partes, sin necesidad de desmantelar el sistema completo. Este enfoque facilita que las entidades configuren solo los componentes que requieren en cada etapa de crecimiento, añadagan capacidades mediante API e integren nuevos servicios de forma progresiva, reduciendo así el riesgo de fallas y evitando interrupciones para los usuarios. Según García, este diseño acelera el lanzamiento de productos al acortar los tiempos de integración.
“Cada tarjeta, cada cuenta nueva que se abre en México representa una persona real que entra al sistema. La infraestructura que lo permite tiene que estar lista antes de que la demanda llegue, no después. Ese es el estándar con el que trabajamos en AurumCore”, enfatizó el directivo.
Este planteamiento cobra relevancia en un mercado donde el sistema financiero mexicano continúa registrando récords mensuales de colocación de productos. En ese contexto, la ventaja competitiva entre instituciones pasará por su capacidad para lanzar servicios y adaptarse al mercado sin poner en riesgo la continuidad operativa.




