En la sala de prensa del Autódromo José Carlos Pace, a horas de un Gran Premio, la charla entre risas y bromas da paso a un tono más serio. Franco Colapinto (23), Gabriel Bortoleto (22) y Rafael Cámara (21) comparten referencias sobre su grupo de WhatsApp entre pilotos, la posibilidad de competir en dos categorías simultáneamente y hasta la experiencia de sentir la “veteranía” de Bortoleto, que encara apenas su segunda temporada en la máxima categoría.
La clave de ese vínculo es simple: los tres son latinoamericanos, forman parte de la misma generación y se conocen desde sus primeros años en las categorías de base. Su trayectoria tiene en común un esfuerzo que consistió en dejar sus países de origen siendo adolescentes para perseguir un sueño que, durante décadas, pareció propio de Europa. Colapinto llegó a la F1 en 2024, Bortoleto hizo su debut en 2025, y Cámara tendrá este fin de semana en Interlagos una oportunidad con Haas, equipo al que se unía para 2027 y al que ahora reemplaza a Esteban Ocon.
La escena, que muchos describen como un Media Day con sello sudamericano, señala una realidad que va más allá de las carreras: una generación de pilotos de la región que empieza a ganar terreno en la categoría reina. Su forma de acercarse a los fans más jóvenes y su estilo directo contrasta con la imagen de pilotos distantes que durante años marcó la F1, y ese atractivo facilita un efecto multiplicador para el deporte en la región.
Colapinto habló sobre lo que implicó crecer soñando con la F1 y los sacrificios que implicó el camino para él y su familia. “Mostrar que somos cuatro latinoamericanos en la F1 es motivo de orgullo” fue su reflexión, aludiendo también a Sergio Pérez, el mexicano que completa la presencia regional en la grilla.
Bortoleto coincidió en la relevancia de esa integración y recordó que, cuando visita circuitos de karting, se cruza con chicos de seis o siete años con miradas curiosas y expectativas futuras. Cámara, por su parte, afronta este capítulo como una oportunidad para iniciar un recorrido estable en Haas y dejar huella junto a sus dos compañeros de generación.




