La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni dio un giro particular cuando el fiscal a cargo, Gerardo Pollicita, señaló en su dictamen que la explicación basada en criptomonedas no pudo ser desmentida por la acusación y, por lo tanto, sigue siendo parte del núcleo del incremento patrimonial investigado.
Pollicita es, desde hace años, una figura representativa de Comodoro Py. Ingresó al distrito judicial en 2005, ya con una extensa trayectoria en causas de corrupción que suman varias décadas. Su labor lo ubicó al frente de expedientes de alto impacto, entre ellos la causa que llevó al expresidente Carlos Menem a juicio por sobresueldos, proceso que terminó con una condena de cuatro años de prisión. También elevó a juicio la causa Vialidad, que involucra a Cristina Kirchner y que hoy mantiene a la expresidenta con una pena en curso. En otros frentes, impulsó el proceso Oil Combustibles, donde hubo sentencias, y llevó a audiencia oral Hotesur y Los Sauces, cuyo debate estaba en marcha.
El dictamen de este viernes, en el que Pollicita admite no haber logrado desarmar la versión de Adorni basada en criptoactivos, se lee como un contraste claro frente a un historial de resultados contundentes. El fiscal reconoce que la operatoria con Bitcoin entre 2014 y 2018 no pudo ser desvirtuada por la fiscalía y, a partir de ello, se sostiene que podría explicar el crecimiento patrimonial que motivó la investigación.
Asimismo, señala que no hay pruebas concluyentes que descarten que el capital principal se hubiera formado durante ese periodo 2014-2018, incluso varios años antes del 14 de diciembre de 2023. En otro tramo, subraya que, con la evidencia reunida, no se puede contradecir la versión de la defensa sobre quién maneja estas direcciones de criptoactivos.
Entre quienes circulan en los pasillos de los tribunales, Pollicita se destaca por un estilo directo y cercano: hincha de Boca Juniors y, a diferencia de muchos colegas, rara vez se lo ve en traje formal. En el ámbito profesional, su relación con la familia Mahiques es notable. Colaboró estrechamente con Ignacio Mahiques en Hotesur-Los Sauces, una causa que involucraba posibles maniobras de lavado mediante hoteles y negocios inmobiliarios.
Este vínculo se proyecta en otros escenarios: Ignacio es hermano del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien, desde el cargo, ha empujado una agenda orientada a despejar el recorrido judicial del Gobierno. Esa conexión, junto a la trayectoria de Pollicita, sitúa al fiscal en medio de una red de intereses y líneas de investigación que moldean el paisaje judicial argentino.




