La llegada del Papa León XIV contará con un respaldo político amplio, aunque no estará respaldada por todos los bloques. La mayoría de los legisladores ya confirmó su presencia en el acto de recepción en el Palacio Libertad, y los cuatro diputades del Frente de Izquierda adelantaron que no asistirán.
La vicepresidenta del Senado, Victoria Villarruel, liderará la delegación del cuerpo, luego de que la Cámara Alta aprobara por unanimidad un proyecto que solicitó a la Cancillería invitar a una representación parlamentaria encabezada por la presidenta del Senado.
Entre los dirigentes de los bloques, la postura general es de asistencia. La bancada justicialista, que preside el senador José Mayans, llevará 16 de sus 22 integrantes al encuentro con autoridades de la sociedad civil, el cuerpo diplomático y el Parlamento.
En contraste, los cuatro diputados del Frente de Izquierda rechazaron la invitación y no formarán parte de la ceremonia. Romina Del Plá, de Partido Obrero, comentó a TN que no acudirán pese a la invitación, alegando que son ateos y que cuestionan especialmente el rol de la Iglesia frente a abusos contra menores.
Por su parte, Juan Carlos Giordano, de Izquierda Socialista, afirmó que el Papa será recibido con honores por Milei, Kicillof, Macri y otras autoridades, pero sostuvo que ese despliegue genera un gasto público significativo que, a su entender, no debería pagar la sociedad trabajadora. Reiteró su postura a favor de la separación entre Iglesia y Estado y cuestionó el rol de la Iglesia en procesos históricos de la región, como el colonialismo y los golpes de Estado.
Un porcentaje importante de los 92 integrantes de Unión por la Patria tendrá también presencia en el Palacios Libertad el próximo domingo. Germán Martínez, diputado nacional, de 51 años, recordó las visitas de Juan Pablo II a la Argentina en 1982 y 1987 y afirmó que el mensaje del Papa será analizado por millones de compatriotas, independientemente de su fe. Señaló que hay que estar predispuestos a la escucha y a la reflexión ante un momento “muy difícil” para el país y la vida cotidiana de la gente.
Martínez subrayó que quienes ocupan responsabilidades institucionales deben acompañar al pueblo, escuchar las palabras del Papa y confrontar sus prácticas con ese mensaje, en un contexto en el que lo central será mirar hacia adelante y evaluar las decisiones en función de esa orientación.




