En un acto con empresarios de la Sociedad Rural, el presidente Javier Milei defendió su rumbo económico y volvió a descartar cualquier plan de “dinero fácil”, advirtiendo que aflojar la política monetaria sería darle combustible al proceso inflacionario. Según su versión, hace casi 12 meses la base monetaria ha convergido hacia un marco más amplio, lo que evita un crecimiento de la masa de dinero y continúa purgando la inflación; por eso, insistió, reducir esa vigilancia monetaria sería colocar más nafta al fuego.
Asimismo, Milei reafirmó que el equilibrio fiscal es innegociable y que no hay sustituto para una buena política económica. Dirigió críticas hacia quienes proponen regresar a viejas recetas y esquemas de gestión anteriores, señalando que “los que fracasaron por tanto tiempo” quieren orientar al país con el mismo modelo decadente, pese a los cambios de personas.
En otro tramo de su discurso, resaltó el rol de los empresarios y los catalogó como héroes, destacando que son quienes arriesgan para resolver los problemas de la sociedad y agradeciéndoles por sostener a la Argentina.
Sobre la devaluación, volvió a rechazar esa medida y argumentó que perjudicaría los salarios, los ahorros y el valor de las empresas: devaluar, afirmó, licuaría el salario, erosiona el ahorro y desvaloriza a las compañías de un plumazo. En su lectura, el equilibrio fiscal es lo que preserva la propiedad privada.
Antes de las palabras del Presidente, el ex ministro Luis Caputo se dirigió a la audiencia para expresar su confianza en que los votantes valorarán los resultados de la gestión. Caputo afirmó dormir tranquilo sabiendo que se está haciendo lo mejor para los argentinos y aseguró que Milei es la garantía del rumbo económico, no solo como ministro de Economía sino como argentino. Añadió que pueden cambiar los ministros y el equipo económico, pero lo que no puede cambiarse es el Presidente, subrayando la importancia de la convicción y el conocimiento.




