Este viernes se reanudó el juicio por los casos Hotesur-Los Sauces, con Cristina Kirchner y Máximo Kirchner entre los imputados centrales. En la audiencia se dio inicio a la lectura del requerimiento de elevación a juicio presentado por la Unidad de Información Financiera (UIF), que describe la existencia y funcionamiento de una asociación ilícita de carácter estable y permanente, conformada por un acuerdo de voluntades entre los expresidentes, su núcleo familiar, empresarios beneficiados por contratos públicos y otras personas de confianza.
Los expedientes, reunidos para ser juzgados de manera conjunta por la Cámara Federal de Casación Penal, se concentraron en las dos empresas de la familia Kirchner: Los Sauces, una inmobiliaria cuyo 88% de la facturación provino de Lázaro Báez y Cristóbal López, y Hotesur, dueña del hotel en El Calafate. La justicia determinó que ambas firmas funcionaron como pantallas para el lavado de activos.
En esta continuidad de la primera etapa, que comprende la lectura detallada del requerimiento de elevación a juicio, se avanzó con la acusación formulada por la querella, representada por la UIF en el marco de la causa Los Sauces. La UIF recordó que el caso se inició el 4 de abril de 2016, a partir de la denuncia de la diputada Margarita Stolbizer, cuya investigación confirmó la existencia y funcionamiento de una asociación ilícita de carácter estable y permanente ideada mediante un acuerdo de voluntades entre los expresidentes de la Nación, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, su grupo familiar, empresarios beneficiados con contratos públicos y otras personas de confianza.
La organización criminal, indicó la UIF, fue montada con una división de roles definidos dentro y fuera de la estructura administrativa del Estado, y habría sostenido su operatividad ininterrumpidamente al menos desde el 8 de mayo de 2003 hasta el 14 de diciembre de 2016, con la finalidad de cometer múltiples delitos para sustraer y apoderarse ilícitamente de millonarios fondos públicos.
En cuanto al delito principal, la UIF sostiene que la asociación estuvo integrada —cumpliendo cada uno de los roles mencionados— por Néstor Kirchner y Cristina Fernández; sus hijos, Máximo y Florencia Kirchner; amigos y socios comerciales de los expresidentes, como Lázaro Báez, Carlos Sancho y Osvaldo Sanfelice. Completa la nómina a continuación Víctor Manzanares, contador de la exfamilia presidencial y sus empresas; los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa; Romina Mercado, sobrina del exmatrimonio presidencial; Martín Báez y Emilio Carlos Martín, del Grupo Báez; y los escribanos Jorge Ludueña y Leandro Albornoz.




