Cristina Kirchner recibió este lunes a André Janones, uno de los referentes de campaña considerados decisivos para la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, apenas horas después de que la exmandataria insinuara la posibilidad de presentarse nuevamente a la Presidencia en 2027. El encuentro se llevó a cabo en el departamento de San José 1111, donde Kirchner permanece bajo prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad. Janones estuvo acompañado por Chico Kertész y Rafael Marroquim, dos especialistas en comunicación política que participaron en la campaña brasileña.
En su cuenta de X, Janones dejó un mensaje apoyando a Kirchner para “derrotar a la extrema derecha” y alentando a la unidad de frente amplio.
Los asesores brasileños también mantuvieron un encuentro con Sergio Massa en sus oficinas de la Avenida del Libertador. Según pudo saber TN, el líder del Frente Renovador escuchó la experiencia electoral de Brasil, tomó nota y explicó cómo avanza la construcción de un frente nacional contra Milei, con la unidad de la oposición como objetivo central.
Las reuniones se inscriben en un momento de definiciones para el peronismo, que aún no decide cómo elegirá a su candidato presidencial y qué rol jugará en la reorganización interna, incluida la posibilidad de suspender o no las PASO. Las declaraciones de Kirchner sobre una eventual candidatura añaden una nueva variable a ese debate, en un contexto en el que distintas corrientes del justicialismo buscan posicionarse para 2027.
La visita de los asesor.es brasileños coincidió con una entrevista de The Washington Post en la que Kirchner volvió a cuestionar su condena y aludió a una eventual candidatura presidencial. “¿Por qué no, cuando recupere mis derechos políticos?”, planteó la titular del PJ, que permanece inhabilitada de manera perpetua para ejercer cargos públicos. Sus palabras respaldan la postura de Máximo Kirchner y de La Cámpora, pero la posibilidad de volver a competir depende, en última instancia, de revertir la inhabilitación.
Más allá del terreno político, el acercamiento al entorno del presidente Lula tiene antecedentes en lo judicial. En julio, Kirchner contrató a Rafael Valim, abogado que defendió a Lula en Lava Jato, para impulsar reclamos ante organismos internacionales por la condena en Vialidad. Valim integra un equipo con Alberto Beraldi y Javier Borrego que presentó el caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, organismo que aún no resolvió si admitirá la solicitud presentada.




