La primera jornada de actividad en el Gran Premio de Brasil, disputado en el circuito de Interlagos, dejó una impresión mixta para Franco Colapinto. El argentino logró un 9.º puesto en la FP1, resultado condicionado en parte por la presencia de varios pilotos de reserva en pista, y cerró la día en 11.º lugar en la FP2, tres puestos por delante de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien fue 14.º.
Más allá de los tiempos, la vueltas sirvieron para evaluar diferentes configuraciones y neumáticos, una práctica habitual de cara a entender el comportamiento del coche bajo distintas cargas. Al finalizar la jornada, Colapinto explicó ante la prensa las razones del comportamiento cambiante entre ambas tandas.
“Probamos un seteo distinto al de la FP1; queríamos ver si la máquina respondía mejor o si era necesario endurecer un poco la puesta a punto y si había mejoras respecto al año anterior, pero la sensación fue muy inestable. El coche se movía mucho en los baches, así que en la segunda sesión volvimos a un esquema más conservador”, relató al medio ESPN.
La idea detrás de esos ajustes era aproximarse a referencias anteriores en la pista paulista. Con los cambios introducidos detrás de escena, las sensaciones mejoraron algo al cierre del día, aunque el piloto dejó claro que aún queda mucho por mejorar para el sábado.
“Después, el auto estuvo un poco mejor, pero todavía falta mucho. Estuve bloqueando en varios sectores, falta tracción y un poco de consistencia en el coche, así que vamos a trabajar para mañana”, añadió.
El equipo planea afinar los datos de telemetría para lograr mayor estabilidad en las frenadas y potenciar la tracción en el exigente trazado de Interlagos, de cara a la sesión de clasificación que define la posición en la parrilla principal.




